sábado, 21 de noviembre de 2015

Noticias breves de Alemania

misionesIVE noviembre 20, 2015 Alemania

Queridos todos,

con estas noticias los queremos poner brevemente al corriente sobre la misión encomendada al IVE en Alemania. En octubre del 2015 el IVE cumplió cinco años de permanencia en la parroquia Sagrada Familia (Heilige Familie) en la ciudad de Rüdersdorf bei Berlin. Nuestra parroquia como ya precisado en otras crónicas anteriores comprende tres iglesias: una en la sede de Rüdersdorf y otra en Herzfelde a unos 6 km de distancia y la tercera en Schöneiche a unos 4 km. Las tres localidades suman aprox. unos 30 mil habitantes, de los cuales mil son católicos.



Este mes hemos celebrado también la fiesta parroquial, día en el cual luego de una santa Misa conjunta para las tres comunidades y se hizo acción de gracias a Dios por la cosecha. Como gesto se ofrecen las primicias de los frutos junto con las especies de pan y vino durante la Misa. El resto del día se pasa hasta la tarde juntos en el patio parroquial comiendo juntos y desarrollando algunas actividades recreativas para los niños. Este año tuvimos también un momento de adoración acompañado con algo de música durante la misma como espacio de oración personal por la tarde.



Luego de haber iniciado el año escolar se organizó un sábado para los niños, a lo cual asistieron los niños de primera comunión y varios más de edades entre 6 y 12 años. Gracias a un grupo de madres que atentamente colaboraron con el sacerdote se pudo tener este día para los más pequeños. Dado que la iniciativa gustó tanto a los niños y también a las madres, se propuso repetirla algunas veces más durante el año. Esto sería un comienzo de oratorio para niños.



EE para hombres: el primer fin de semana de octubre, que es fin de semana largo en Alemania por la fiesta de la reunificación de las dos Alemanias (República Federal y República Democrática) el 3 de octubre, el padre Harol Bumann predicó EE espirituales a cuatro varones. Ya en el semestre pasado se había predicado a 6 mujeres.

Junto con el año escolar, se han comenzado los respectivos cursos para el sacramento de la santa primera comunión y la confirmación. En primera comunión hay 7 niños y para confirmación 8 adolescentes. Como se percatarán, los grupos en esta zona son pequeños. No hay que olvidar que esta parte de Alemania estuvo bajo el comunismo ruso por medio siglo y que además es Diáspora, i.e. zona minoritaria católica. Sólo el 10% de la población es católica en el noreste de Alemania. Con todo, los católicos en general tienen aún bastante conciencia de su Fe y tratan de practicarla.



Una actividad relativamente propia del sistema parroquial alemán, son las elecciones para el consejo parroquial. En estos meses se organiza una mini campaña electoral dentro de la parroquia donde los mismos parroquianos interesados en colaborar con los sacerdotes se proponen en una lista y luego todos los parroquianos registrados en la jurisdicción parroquial pueden votar un día determinado; esto será Dios mediante a fines de noviembre próximo. Si bien es algo sencillo, tiene su importancia dado que la gente que se ofrece para participar se compromete a ayudar. Las elecciones se realizan cada cuatro años; la vez anterior se pudo hacer poco respecto a invitar a diversos parroquianos a ayudarnos dado que los sacerdotes tenían apenas un año en la parroquia y no conocían aún en profundidad la gente ni la situación. Esta vez es distinto y esperamos poder recabar gente que hemos podido conocer en estos años de modo que se pueda trabajar juntos para la gloria de Dios y la salvación de las almas.



Como última noticia compartimos la alegría que desde septiembre han llegado a Alemania dos nuevos misioneros, a saber, los padres Martin Villagrán y William Duraney. Los padres están empezando su estudio de la lengua para en el futuro poder desempeñarse ayudando pastoralmente. Queremos agradecer a todos aquellos que rezan por los misioneros y ofrecen sus sacrificios a nuestro Señor por nosotros y les encomendamos a los nuevos padres recién llegados.



En Cristo y María,

Harold Bumann y Federico Ceriani

viernes, 13 de noviembre de 2015

La Familia “Rica”



Para leer con atención y meditar


Nunca olvidaré la Pascua de Resurrección de 1946. Vivíamos con nuestra madre. Ocy, mi hermana menor, tenía 12 años, Darlene, mi hermana mayor, dieciséis, y yo tenía trece años. Las cuatro sabíamos lo que era vivir sin muchas cosas. Mi padre había muerto hacía cinco años, dejando a mi madre con siete hijos y sin dinero. Para 1946, mis hermanas mayores ya estaban casadas y mis hermanos ya se habían ido de casa. Un mes antes de la Pascua, el párroco anunció que se haría una ofrenda especial en el domingo de Pascua para ayudar a una familia pobre. Nos pidió a todos que ahorráramos y diéramos haciendo sacrificios.

Cuando llegamos a casa, hablamos de lo que podíamos hacer. Decidimos comprar 50 libras de papas y vivir de ellas por un mes. Esto nos permitiría ahorrar $20 en nuestras compras de comida para poder ofrecerlo en la ofrenda. Si manteníamos las luces apagadas lo más frecuentemente posible y no escuchábamos la radio, ahorraríamos dinero en la electricidad. Darlene buscó trabajo limpiando casas y jardines y también cuidábamos niños para todas las personas que pudiéramos. Por 15 centavos podíamos comprar suficiente rollos de algodón para hacer tres agarraderas de ollas y venderlos por $1.

Hicimos $20 en agarraderas de ollas. Ese mes fue uno de los mejores tiempos de nuestras vidas. Todos los días contábamos el dinero para ver cuanto teníamos. Por la noche compartíamos a la luz de una vela como esta familia pobre iba a gozar el dinero que le daríamos todos en la Iglesia. Habían unas 80 personas en la Iglesia, y pensamos que la ofrenda sería bien buena. Después de todo, cada domingo, el párroco nos había recordado que ahorráramos para el “donativo sacrificial”.

El día antes de Pascua, Ocy y yo caminamos al mercado para que nos cambiaran todas nuestras monedas por tres billetes de $20 y un billete de $10. Corrimos a casa para mostrarle a mamá y a Darlene. ¡Nunca habíamos visto tanto dinero! Esa noche estábamos tan contentos, que casi no pudimos dormir. No nos importaba que carecíamos de ropa nueva para el domingo de Pascua, teníamos $70 dólares para el “donativo sacrificial”. Estábamos impacientes por llegar a la Iglesia.

El domingo por la mañana, llovía mucho. No teníamos paraguas y la Iglesia estaba a más de una milla de nuestra casa. No nos molestó mojarnos. Darlene tenía unos pedazos de cartón en sus zapatos para cubrir sus agujeros, pero estos se despedazaron por el agua y se mojó los pies. Con mucho orgullo nos sentamos en la Iglesia. Escuchamos unos muchachos murmurando que nosotras vestíamos ropa vieja. Yo les vi con su ropa nueva pero me sentí rica. Teníamos $70 para la familia pobre.

Cuando la “donación sacrificial” fue colectada, nosotras estábamos sentadas en la segunda fila del frente. Mamá puso el billete de $10 y cada una de nosotras pusimos un billete de $20. Todo el camino de regreso de la Iglesia íbamos cantando. Para el almuerzo, mamá tenía una sorpresa. Había comprado una docena de huevos para hervir y comerlos con nuestras papas fritas.

Esa tarde, de sorpresa, el párroco pasó por casa y mamá habló con él en la puerta. Ella entró con un sobre en la mano. Le preguntamos qué era, pero no nos respondió. Su rostro estaba pálido y nos pareció que era una mala noticia. Al abrir el sobre vimos los tres billetes de $20, uno de $10 y diecisiete billetes de $1. Mi madre puso el dinero otra vez en el sobre. No hablamos, simplemente nos sentamos y quedamos mirando al piso. Habíamos pasado de sentirnos como millonarios a sentirnos miserables.

Como muchachos tuvimos una vida tan feliz que sentíamos tristeza por aquellos que no tenían una mamá y un papá como los nuestros y una casa llena de hermanos y hermanas y otros niños que nos visitaban. Nos parecía divertido compartir los cubiertos y ver si nos tocaba la cuchara o el tenedor en esa noche. Teníamos dos cuchillos para todos. Sabíamos que no teníamos muchas cosas que otras personas tenían, pero nunca pensé que éramos pobres hasta que llegó aquel domingo de Pascua.

Nuestro párroco nos había traído el dinero para la “familia pobre”. Así supimos que nosotros éramos “pobres”. No me gustaba ser pobre. Miraba mi vestido y mis zapatos gastados y sentía vergüenza. Ni siquiera quería regresar a la Iglesia. Ya todo el mundo sabía que éramos pobres. Pensé en la escuela. Estaba en noveno grado y era la mejor estudiante de mi clase de más de cien estudiantes. Me preguntaba si los muchachos en la escuela sabían que éramos pobres. Toda esa semana, fuimos al colegio, regresábamos a casa y casi no hablábamos. Finalmente el sábado, mamá nos preguntó que queríamos hacer con el dinero. ¿Qué hacía la gente pobre con el dinero? No sabíamos. Nunca supimos que éramos pobres. No queríamos ir a la Iglesia el domingo, pero mamá nos dijo que teníamos que ir. Aunque era un día soleado, nadie habló y mamá comenzó a cantar pero nosotras no.

En la Iglesia un misionero de visita habló sobre como su iglesia en África hacía edificios de ladrillos de barro pero necesitaba dinero para los techos. Explicó que con $100 dólares podían hacer un techo. El párroco dijo, “¿acaso no nos podemos sacrificar todos para ayudar a esta pobre gente?” Nos miramos y por primera vez en una semana nos sonreímos. Mamá sacó el sobre de su cartera, lo pasó a Darlene, que me lo pasó a mi y yo se lo dí a Ocy para que lo pusiera en la ofrenda.

Cuando contaron la ofrenda, el párroco anunció que había sido un poco más de $100 dólares. El misionero se puso contento, porque no esperaba una ofrenda tan grande de nuestra pequeña iglesia (En aquel tiempo eso era mucho dinero). Dijo el misionero, “seguramente tienen una familia rica en esta iglesia”. De pronto nos percatamos. Nuestra familia había contribuido $87 de ese dinero. Nosotros éramos la “familia rica” de la Iglesia. ¡Es verdad, éramos la familia rica!. Desde ese día, nunca mas nos sentimos pobres.

jueves, 12 de noviembre de 2015

CUANDO SE PIENSA....

Oración de HUGO WAST (1)

Cuando se piensa que ni la Santísima Virgen puede hacer lo que un sacerdote.
Cuando se piensa que ni los ángeles ni los arcángeles, ni Miguel ni Gabriel ni Rafael, ni príncipe alguno de aquellos que vencieron a Lucifer pueden hacer lo que un sacerdote.
Cuando se piensa que Nuestro Señor Jesucristo en la última Cena realizó un milagro más grande que la creación del Universo con todos sus esplendores y fue el convertir el pan y el vino en su Cuerpo y su Sangre para alimentar al mundo, y que este portento, ante el cual se arrodillan los ángeles y los hombres, puede repetirlo cada día un sacerdote.
Cuando se piensa en el otro milagro que solamente un sacerdote puede realizar: perdonar los pecados y que lo que él ata en el fondo de su humilde confesionario, Dios obligado por su propia palabra, lo ata en el cielo, y lo que él desata, en el mismo instante lo desata Dios.
Cuando se piensa que la humanidad se ha redimido y que el mundo subsiste porque hay hombres y mujeres que se alimentan cada día de ese Cuerpo y de esa Sangre redentora que sólo un sacerdote puede realizar.
Cuando se piensa que el mundo moriría de la peor hambre si llegara a faltarle ese poquito de pan y ese poquito de vino.
Cuando se piensa que eso puede ocurrir, porque están faltando las vocaciones sacerdotales; y que cuando eso ocurra se conmoverán los cielos y estallará la Tierra, como si la mano de Dios hubiera dejado de sostenerla; y las gentes gritarán de hambre y de angustia, y pedirán ese pan, y no habrá quien se los dé; y pedirán la absolución de sus culpas, y no habrá quien las absuelva, y morirán con los ojos abiertos por el mayor de los espantos.
Cuando se piensa que un sacerdote hace más falta que un rey, más que un militar, más que un banquero, más que un médico, más que un maestro, porque él puede reemplazar a todos y ninguno puede reemplazarlo a él.
Cuando se piensa que un sacerdote cuando celebra en el altar tiene una dignidad infinitamente mayor que un rey; y que no es ni un símbolo, ni siquiera un embajador de Cristo, sino que es Cristo mismo que está allí repitiendo el mayor milagro de Dios.
Cuando se piensa todo esto, uno comprende la inmensa necesidad de fomentar las vocaciones sacerdotales.
Uno comprende el afán con que en tiempos antiguos, cada familia ansiaba que de su seno brotase, como una vara de nardo, una vocación sacerdotal.
Uno comprende el inmenso respeto que los pueblos tenían por los sacerdotes, lo que se refleja en las leyes.
Uno comprende que el peor crimen que puede cometer alguien es impedir o desalentar una vocación.
Uno comprende que provocar una apostasía es ser como Judas y vender a Cristo de nuevo.
Uno comprende que si un padre o una madre obstruyen la vocación sacerdotal de un hijo, es como si renunciaran a un título de nobleza incomparable.
Uno comprende que más que una Iglesia, y más que una escuela, y más que un hospital, es un seminario o un noviciado.
Uno comprende que dar para construir o mantener un seminario o un noviciado es multiplicar los nacimientos del Redentor.
Uno comprende que dar para costear los estudios de un joven seminarista o de un novicio, es allanar el camino por donde ha de llegar al altar un hombre que durante media hora, cada día, será mucho más que todas las dignidades de la tierra y que todos los santos del cielo, pues será Cristo mismo, sacrificando su Cuerpo y su Sangre, para alimentar al mundo.

1. Novelista y político argentino cuyo verdadero nombre era Gustavo Martínez Zuviría (1883-1963). Estudió leyes, y economía política. En 1943 fue ministro de Justicia y de Educación pública, cargo que aceptó con la condición de que se introdujera la enseñanza religiosa en todas las escuelas. Escribió numerosas obras de literatura, muchas de ellas de carácter religiosas

ESTE 14,15 Y 16 REZAMOS JUNTAS POR LAS VOCACIONES Y POR LA SANTIDAD DE LOS CONSAGRADOS.
DESDE DONDE VIVAS,ÚNETE A ESTAS 40 HORAS
ANOTARSE AQUÍ

martes, 10 de noviembre de 2015

“Dios no muere”


misionesIVE noviembre 9, 2015 Ecuador


Ordenaciones Sacerdotales en Ecuador.



El pasado 19 de setiembre tuvimos la gracia de poder participar en las ordenaciones sacerdotales de los Padres Víctor Guamán, Stiwar Quishpe y Francisco Viñamagua, los tres ecuatorianos y miembros de nuestro Instituto del Verbo Encarnado.

La ceremonia se llevó a cabo en la Iglesia Catedral de Loja y fue presidida por el obispo de la diócesis Monseñor Alfredo José Espinosa, SDB.

Tan solemne celebración se vio enriquecida por la presencia de la imagen de la Virgen María Reina del Cisne, que providencialmente había sido traída esos días desde su santuario a la Catedral.


Para quien vive en Ecuador, quizás le resulte normal, pero para quien no, como es el caso de quien escribe estas líneas, es verdaderamente impactante ver la piedad religiosa de la gente, la mayoría de condición humilde, trabajadora y sufrida, que admirada presenció con mucho respeto y devoción esta solemne ceremonia de ordenación.

Hace pocos meses, en su visita a Ecuador, el papa Francisco percibió también esta religiosidad en los ecuatorianos y se preguntó de dónde le vendría esta gracia a este pueblo latinoamericano. En su encuentro con los religiosos en Quito, el 8 de julio, manifestó que en su oración personal había descubierto que “la receta” de esta realidad había sido la consagración del país al Sagrado Corazón de Jesús y más tarde al Corazón Inmaculado de María. Nosotros también pensamos que ésta es la respuesta correcta.

En 1873 la República de Ecuador fue consagrada al Sagrado Corazón por iniciativa de su presidente, el Dr. Gabriel García Moreno. Este héroe católico logró en su tiempo de gobernante que Cristo reine verdaderamente en la sociedad. La consagración del país al Sagrado Corazón fue el coronamiento de una singular y magnífica obra de evangelización del Ecuador encabezada por el presidente. Lógicamente obra tan magnánima no fue del agrado de los enemigos de la Iglesia, quienes cobardemente asesinaron a García Moreno el 6 de agosto de 1875.

Cuenta la historia que después de haber sido ser atacado cobardemente a machetazos y disparos a quemarropa, las últimas palabras de García Moreno fueron “Dios no muere”.

Quiera Nuestro Señor que estos tres nuevos sacerdotes de nuestro querido Instituto, manifiesten con sus vidas y en el lugar que les toque misionar aquello que forma parte de la historia de su noble país, la afirmación convencida hasta la muerte de que “Dios no muere”.

Que el corazón de ellos, ahora sacerdotal, se identifique siempre con el Corazón de Jesús, que tanto amó a los hombres y que dio al vida para salvarlos.

Jorge Montagna, IVE

domingo, 8 de noviembre de 2015

Como el sonido del agua de las primeras lluvias

Posted on noviembre 8, 2015


Ushetu, Tanzania, 4 de noviembre de 2015.

Quiero contar varias cosas de la misión, pero que muchas veces van quedando en el tintero, o porque no son para una crónica, o porque no se las puede unir a una crónica sobre un tema muy particular. Van entonces, varias cosas sueltas.

Con el P. Johntin Lokang IVE

Y lo primero es contarles del P. Johntin, que será también contarles de cómo hemos llevado la misión en estos últimos meses, y la comunidad de misioneros. Los otros días recibí un comentario en el blog que decía: “El P. Johntin no sale en ninguna foto!” Me sentí un vanidoso… pero la verdad es que el P. Johntin no ha estado en la misión desde abril de este año, es decir ya siete meses. Y me di cuenta que no les conté qué pasó, después de que en una crónica les había dicho que el P. Johntin había regresado. Resulta que regresó, pero todavía seguía con un problema en su pierna, un problema no muy grande, y que los mismos médicos no dieron importancia, porque se trataba de que cerrara la última de las heridas, que no era grande. Lo importante era que el padre ya podía caminar, rengueando muy poco, y que tenía unas ganas bárbaras de volver a Ushetu.
Lamentablemente, y puede ser por varias causas, esa herida comenzó a empeorar, a pesar de todos los cuidados que se tuvieron, y se llegó a la decisión de que viajara nuevamente, porque empezaba a peligrar con una infección importante. Así es que regresó a Egipto, donde se encuentra ahora y donde ha necesitado una nueva operación. Lo bueno fue que al hacerle los estudios vieron que el hueso había soldado bien, y entonces le sacaron la prótesis metálica. Aprovecho a pedirles oraciones, y que sigan rezando, ya que necesitamos mucho que el padre regrese y porque es un gran deseo suyo, ama esta misión, y eso es una de las cosas que más le duele.



Por gracia de Dios, en este tiempo que he tenido que estar solo en la misión, he tenido la visita de los seminaristas de Estados Unidos, de la que ya les he contado, y que ha sido una gran ayuda y compañía, sobretodo en los meses de las vacaciones de los niños, tiempo de mucho trabajo. Finalmente hoy pensaba, que uno habla de “estar sólo”, pero sólo en un aspecto, en el comunitario, es decir, sin compañero en la comunidad. Por supuesto que no es lo normal, y cuesta un poco, pero sabiendo que es lo que Dios quiere, se toman fuerzas… y Dios mismo nos sostiene. Da fuerzas el pensar que el P. Llorente habla de soledades muchos mas grandes, porque en el Polo Norte, y en medio de esquimales, y con un clima sumamente inhóspito, y sin las comunicaciones de hoy en día, y siendo religioso… en fin, con todo eso, siempre en sus escritos se ven pensamientos muy sobrenaturales, hablando de la amistad con Cristo en el Sagrario y la importancia de la oración ferviente, la oración del corazón. Pero por eso yo digo “estar sólo” entre comillas, primero por esa razón, porque siempre estaremos acompañados por Cristo, pero por otro lado, porque estoy en Ushetu, y uno casi nunca está sólo, porque siempre viene gente a misa, a llamar a la puerta, a pedir hablar, y los niños a pedir la pelota para jugar, y en las visitas a las aldeas toda la gente que quiere confesarse, y hablar… Puedo decir se llega a disfrutar del momento de tranquilidad y soledad al llegar a la casa. Muchas veces me digo que hay que aprender a ver las cosas de esta manera, y se hace muy llevadero.



Visita de nuestro provincial el P. Emanuel Martelli



Además de la visita de los seminaristas de USA, pude gozar de la visita de mi provincial el P. Emanuel Martelli, quien ya es la tercera vez que viene desde Egipto, y es casi un paisano de estas tierras. Cuando lo fui a esperar a Mwanza, me he sorprendido de la cantidad de horas que se nos pasaban en las conversaciones, termos y termos de mates que se terminaban sin darnos cuenta. Era gracioso ver cómo se nos juntaban el desayuno con el almuerzo, y el almuerzo con la merienda… de tantas sobremesas ya ni sabíamos qué hora era. Estuvimos juntos dos semanas, todo el tiempo aquí en Ushetu. Pudimos visitar varias aldeas, hacer muchos bautismos, y seguir conversando en el auto.

El P. Emanuel ya ha aprendido a celebrar la misa en swahili, y me ayudaba, aliviándome con la celebración de alguna Misa, ya que en ese tiempo de sequía, abundaban las misas de matomolo y bautismos de misericordia. Y ayudaba también con la misa en la parroquia, dándome la oportunidad de descansar un poco más por la mañana algunos días, descanso necesario y reparador.



Finalmente, como despedida, pudimos disfrutar de un viaje para ver algunos animales de África en un parque que nos queda relativamente cerca. Fue algo muy lindo poder tener ese descanso y refrigerio del alma, contemplando la naturaleza, y disfrutar de la vida comunitaria, como acostumbramos en nuestras Convivencias, aunque aquí sólo fueran dos días. Dios nos bendijo con un día muy afortunado, ya que pudimos ver una gran cantidad de leones, muy de cerca, además de muchos otros siempre admirables como las jirafas, elefantes, hipopótamos, cocodrilos, avestruces, leopardos, cebras… etc. Mejor que vean algunas de esas foto, mas que mis pobres palabras para describir esa maravilla.





Y estamos de bien en mejor, porque Dios mediante, el sábado próximo, llega un nuevo misionero. Arriba a tierras tanzanas el P. Víctor Guamán, IVE, ecuatoriano el hombre, ordenado en septiembre en Loja, Ecuador. Es un padre nuevo, que esperamos que con esos nuevos impulsos del recién ordenado, nos trasmita fuerzas y ganas de trabajar. En su momento les contaré de su arribo y primeros pasos por aquí. Tal vez les escriba desde Musoma, junto al lago Victoria, ya que luego de recibirlo al P. Víctor, seguiremos viaje hacia esa ciudad para predicarles Ejercicios Espirituales Ignacianos a cuatro hermanas mejicanas, de la Congregación de los Misioneros Servidores de la Palabra, que nos han pedido ese favor. Allí iremos junto con el nuevo miembro de la misión, y ¡la comunidad completa!



Comenzaron las lluvias



Siguen quedando cosas en el tintero, mas bien relacionadas a los apostolados de estos meses, pero creo que hasta aquí es suficiente para un envío. Les cuento antes de despedirme que ¡han comenzado las lluvias! Una alegría grande en todos, ya que empiezan a cultivar nuevamente. Es hermoso ahora ir a alguna aldea, e ir viendo todo el tiempo en las chacras la gente trabajando, las familias enteras, y con gran alegría. La época de sequía estuvo muy dura y larga, fue una sequía importante, que en muchos lugares la siguen sufriendo, como en Kenia y Sur de Uganda. Comenzaron tarde las lluvias de año pasado, y llovió poco. Pero parece que este año, al menos aquí, estará mejor, ya que empezó a llover temprano y está anunciada mucha agua. Rezamos a Dios que así sea. Se ha notado mucho que la comida al final de estos meses, había comenzado a disminuir y faltar a muchas familias. Pero estos días son muy lindos, ya que en tres días todo se ha puesto muy verde, el aire es muy fresco por las noches, y en estos momentos que escribo escucho truenos de una tormenta que se acerca.

Y ahora pienso, que así como estas lluvias traen tanta alegría luego de estos meses de sequía, aridez, calor, y hambre, de la misma manera veo la venida del nuevo misionero, el P. Victor, como el ruido del agua de las primeras lluvias, y el olor a la tierra mojada… y la hierba verde que brota, y las cosechas abundantes que se esperan, con la gracia de Dios.

Me despido, y les vuelvo a recordar que sigan rezando por el P. Johntin, y por esta comunidad que sigue creciendo.

¡Firmes en la brecha!

P. Diego Cano, IVE

sábado, 7 de noviembre de 2015

“¡Ay del mundo por los escándalos!”

Formación

P. Gustavo Lombardo, IVE4 noviembre, 2015Formación, Iglesia Católica, Jesucristo, Misericordia


Antes de hablar del escándalo, digamos en primer lugar qué se entiende por tal:

Etimológicamente, la palabra viene del griego scándalon, y significaría la piedra u obstáculo que se coloca en la senda con el peligro de tropezar en él y ser desviado o herido en el camino. Inicialmente tuvo un sentido físico y, por aplicación, pasó a designar el obstáculo moral.

En sentido vulgar, significa la admiración, el horror o la indignación ante algo moralmente indecoroso.

En sentido estricto, se define como un dicho o hecho menos recto que proporciona al prójimo ocasión de pecado.





¿Se escandalizan de Nuestro Señor?

Luego de hablar de los prodigios que Él mismo estaba realizando, profetizados como mesiánicos por Isaías, el Señor termina diciendo: ¡Y dichoso aquel que no halle escándalo en mí! (Mt 11,6).

Y, al terminar el discurso del Pan de Vida, nos dice la Escritura que muchos de sus discípulos, al oírle, dijeron: “Es duro este lenguaje. ¿Quién puede escucharlo?” Pero sabiendo Jesús en su interior que sus discípulos murmuraban por esto, les dijo: “¿Esto os escandaliza? (…) Las palabras que os he dicho son espíritu y son vida. Pero hay entre vosotros algunos que no creen” (Jn 6, 60-61.63).

El Señor, por tanto, llama dichosos a quienes no se escandalizan ni de Él ni de sus palabras; es decir, felices aquellos que ni se asombran, dudando de su autoridad, ni pecan por incrédulos rechazando sus enseñanzas.

Ahora bien, pregunto: quien pone en duda las enseñanzas del Señor o, más aún, afirma “verdades” –o al menos las insinúa– contrarias a las que dijo el Divino Maestro ¿no podríamos decir que se escandaliza de Él?

¿Qué decir entonces del Cardenal Panameño Lacunza? quien afirmó en pleno Sínodo de la familia:

Moisés dio su consentimiento a la gente (para divorciarse). Hoy la ‘dureza de corazón’ se opone a los planes de Dios. ¿Podría Pedro no ser tan misericordioso como Moisés?

Con todo respeto a su investidura, ¿qué pensará él sobre nuestro Señor Jesucristo? ¿Qué ideas le vendrán a la cabeza cuando lee que el Señor revocó la ley de Moisés (Mt 5,31-32; 19, 1-9)? A Dios gracias salió al cruce el Patriarca melquita recordándole al Cardenal las palabras del Señor[1].

La misma pregunta sobre el posible escándalo ante la Verdad cabría para el Cardenal Kásper y compañía. Es de público conocimiento que el nombrado Cardenal abandera la propuesta de un cambio en lo que la Iglesia ha mantenido por veinte siglos, sugiriendo que puedan recibir la Comunión las personas que viven en adulterio. ¿Cómo proponen semejante cosa? Para hacerlo, caben dos posibilidades: o la persona que convive con quien no es su cónyuge no está en adulterio –para afirmar lo cual deben haberse “salteado”, en su lectura Bíblica, lo de San Mateo citado más arriba–, o, como una segunda posibilidad, no hay problema en comulgar en pecado mortal y, entonces, “se les pasó” leer a San Pablo: quien come el Cuerpo de Cristo indignamente, come su propia condenación (1 Cor 11, 27). Y como seguramente no se les salteó ni se les pasó de leer ninguna cosa, pregunto entonces: ¿qué piensan, cómo reaccionan, qué hilo de pseudo-verdad o pseudo-cordura cruza por sus inteligencias cuando leen esos pasajes? Como anillo al dedo vienen las palabras del Cardenal Arinze: “¿Quién te crees que eres? ¿Te crees más grande que Cristo?”.



Escandalizados, escandalizan…

No es inocuo que quien tendría que dar luz proclame las tinieblas a los cuatro vientos, ya que esto produce el llamado “escándalo teológico”, aquel por el que se induce a una persona a un error en la fe o en la ley moral.

Gracias al obrar mancomunado de los purpurados que luchan por la verdad –y en última instancia gracias a Dios que protege su Iglesia y a tantos que han rezado por el Sínodo–, la Relatio final no contiene ninguna afirmación que vaya contra la fe ni contra la moral. De todos modos es lógico pensar que el daño que se ha hecho al sembrar estas dudas no es poco, y que habrán laicos –y peor aún, con la venia de sus pastores– que ya estarán comulgando aun viviendo en adulterio, y eso es justamente, como decíamos, producto del escándalo teológico, que sigue, pues algunos que participaron en el Sínodo quieren interpretar a su gusto el texto de laRelatio[2], es decir, quieren lograr “después de”, lo que no alcanzaron “dentro de”.

El escándalo activo –o sea, inducir a pecar a otro– es un pecado de suyo grave contra la caridad. Por eso dice el Señor: Pero al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos, y le hundan en lo profundo del mar (Mt 18,6).



No perder el sentido del escándalo

San Alberto Hurtado muchas veces en sus predicaciones y escritos hablaba de tener “el sentido del escándalosiempre vivo”[3]. Él aplicaba este hecho de “tener los ojos abiertos al mal” sobre todo al tema de la pobreza de los pueblos, tomado como algo “normal” por muchos católicos de su tiempo –y también de nuestro tiempo–.

Creo que la idea puede aplicarse a lo que venimos diciendo: me parece que es un buen signo escandalizarse, admirarse, enojarse incluso ante lo que estamos viviendo. Si un sacerdote, obispo o cardenal, afirma cosas en contra de la fe o de la moral bimilenaria de la Iglesia –en contra del mismo Jesucristo en definitiva– y no se nos mueve un pelo, quizás nuestro amor a la Verdad no esté demasiado vivo. Ya que no se puede amar entrañablemente la verdad, sin odiar el error opuesto.

Citábamos tiempo atrás[4] a Hernest Hello, filósofo y ensayista francés, en cuyas obras, dirá el gran Cardenal Mercier, “se hallan algunos rasgos de genio”[5]:

“Quien quiera que ama la verdad aborrece el error y este aborrecimiento del error es la piedra de toque mediante la cual se reconoce el amor a la verdad. Si no amas la verdad, podrás decir que la amas e incluso hacerlo creer a los demás; pero puedes estar seguro de que, en ese caso, carecerás de horror hacia lo que es falso, y por esta señal se reconocerá que no amas la verdad”.

Mucho está en juego cuando hablamos de la verdad, más aún cuando se trata de la verdad divina, y más aún en nuestros tiempos de “dictadura del relativismo” como afirmó el Cardenal Ratzinger a días de ser Benedicto XVI.

“Mutilar la verdad Divina es un sacrilegio, disimularla es una cobardía y sustituirla por otra es una apostasía”[6]. (José M. Bower, S.J.)

Por supuesto, siempre será también parte de la verdad el hecho de que, así como tenemos que odiar el pecado pero amar al pecador, también debemos odiar el error y amar a quien yerra, rezando especialmente por él para que Dios tenga misericordia y le abra los ojos.

La Providencia nunca nos abandona y, a la par de estos errores que han pululado, también aparecieron verdaderos sabios, haciendo lo que es propio de su oficio:

“A un mismo sujeto pertenece aceptar uno de los contrarios y rechazar el otro; como sucede con la medicina, que sana y combate la enfermedad. Luego, así como propio del sabio es contemplar, principalmente, la verdad del primer principio [Dios] y juzgar de las otras verdades, así también le es propio impugnar la falsedad contaría”[7]. (Santo Tomás)



¿Escandalizar a los débiles?

Alguno podría objetar que escribir estas cosas puede causar escándalo a los débiles. Y es verdad que hay que evitar este tipo de escándalo a no ser que exista grave causa para permitirlo. Tal fue la actitud del mismo Cristo, por ejemplo al pagar el tributo al que Él no estaba obligado: Sin embargo, para que no les sirvamos de escándalo, vete al mar, echa el anzuelo, y el primer pez que salga, cógelo, ábrele la boca y encontrarás un estáter. Tómalo y dáselo por mí y por ti (Mt 17,27). Pero, como decíamos, tal actitud de evitar el escándalo de los débiles, será laudable siempre y cuando no exista una causa grave que nos lleve a permitirlo. Y sin duda que defender la verdad divina impugnada, es la más grave de las causas.

Existe también el escándalo farisaico, que procede de la malicia del escandalizado; mucho menos hay que callar la verdad para evitarlo.

Santo Tomás se pregunta si debió Nuestro Señor predicar a los judíos sin escandalizarlos y responde:

“La salvación del pueblo debe preferirse a la paz de cualquier hombre particular. Y, por este motivo, cuando algunos impiden con su maldad la salvación del pueblo, no ha de temer su escándalo el predicador o el doctor, a fin de proveer a la salvación del pueblo. Pero los escribas, los fariseos y los príncipes de los judíos impedían mucho, con su malicia, la salvación del pueblo, ya porque se oponían a la doctrina de Cristo, por la que solamente podía conseguirse la salvación, ya porque con sus costumbres depravadas corrompían también la vida del pueblo. Y por eso el Señor, a pesar de su escándalo, enseñaba públicamente la verdad, que ellos aborrecían, y reprendía sus vicios. Y por eso, en Mt 15, 12.14 se lee que, cuando los discípulos dijeron al Señor: ¿Sabes que los judíos, al oír tus palabras, se han escandalizado?, les contestó: Dejadlos. Son ciegos y guías de ciegos. Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en la fosa[8]”.

Y respondiendo a las objeciones aclara:

“El hombre debe comportarse de modo que no escandalice a nadie, para que a ninguno dé ocasión de ruina con sus hechos o con sus dichos menos rectos. No obstante, si de la verdad se origina el escándalo, es preferible mantener el escándalo antes que abandonar la verdad, como escribe Gregorio”. (obj. 1)

“La reprensión pública de los escribas y fariseos por Cristo no impidió, sino que más bien promovió el efecto de su enseñanza. Porque al quedar al descubierto los vicios de aquéllos ante el pueblo, éste se apartaba menos de Cristo a causa de las palabras de los escribas y los fariseos, que se oponían siempre a la enseñanza de Cristo”. (obj. 2)

Y si se diera el caso, incluso sería una obra de caridad corregir a quien desvaría en la fe o en la moral, aunque no nos encontremos a la misma “altura” jerárquica:

“Habiendo peligro próximo para la fe, los prelados [obispos] deben ser reprendidos incluso públicamente por sus súbditos”[9]. (Santo Tomás)

Y San Pablo “sube” incluso hasta a los mismos ángeles, y sin pelos en la lengua afirma: Pero aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡sea anatema! (Gal 1, 8).

Y como por lo general –y puntualmente en estos casos que estamos tratando–, se busca presentar más mundanizada –entiéndase “sin cruz”– la doctrina de Cristo, viene como anillo al dedo la recomendación que hacía San Juan de la Cruz a otro carmelita descalzo:

“… Si en algún tiempo alguno le persuadiere, sea prelado [obispo] u otro cualquiera, alguna doctrina de anchura, aunque la confirme con milagros, no la crea ni abrace; sino más penitencia y más desasimiento de todas las cosas; y no busque a Cristo sin Cruz”[10]. (San Juan de la Cruz)

Como vemos, la posibilidad de que una autoridad en la Iglesia proponga algo falso no es de ahora; la novedad sí es, quizás, que en este momento se proclama en alta voz; por eso, como bien dijo alguien por ahí Se termina la fiesta de disfraces.

¡Ay del mundo por los escándalos! Es forzoso, ciertamente, que vengan escándalos, pero ¡ay de aquel hombre por quien el escándalo viene! (Mt 18,6-7)

María, Madre de la Iglesia: ¡Ruega por nosotros!

————

Recomendamos para leer:
P. Miguel Á. Fuentes, IVE: ¿Pero habla el documento del sínodo de dar la comunión a los divorciados vueltos a casar?
Aline Lizotte: La Iglesia Católica va “hacia una suerte de concepción protestante de la libertad de conciencia”
George Weigel: El Informe final del Sínodo
La valiente exposición del Cardenal Robert Sarah en el Sínodo
Una médica da cátedra de fe a los padres sinodales





[1] Ver aquí.

[2] Puede leerse en Catholic Herald.

[3] Este concepto de Sentido del escándalo lo toma de Pierre Henri Simon, Los católicos, la política y el dinero, pp. 126-128.

[4] Post O tempora, o mores!

[5] D. J. Mercier, La vida interior, llamamiento a la salmas sacerdotales, Editorial Políglota, Barcelona, 19402, p. 12.

[6] José M. Bower, S.J. Revista Estudios (Buenos Aires, Octubre 1928); en: La Masonería en Argentina y el mundo, p. 195.

[7] Santo Tomás de Aquino, Suma Contra Gentiles, L. 1, cap. 1.

[8] Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, III, 42,2.

[9] Santo Tomás, Suma Teológica, II-II, 33, 4, ad 2.

[10] San Juan de la Cruz, Carta al P. Luis de San Angelo, carmelita descalzo, en Andalucía, Segovia, 1589­1590?,Cartas, 24, Obras Completas a cargo de Maximiliano Herráiz2, Ediciones Sígueme, Salamanca 1992, p. 1069.

lunes, 2 de noviembre de 2015

2 De Noviembre. CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS.

¡Qué misterio tan profundo
éste de mi propio ser:
he surgido del no-ser
y me exalto y me confundo,
mientras cantando me hundo
en mi nada, y sombra, y lodo!
Soy cadáver a tu modo,
soy sueño, soy despertar,
soy vida, soy palpitar,
soy luz, soy llama, soy todo.
Muerte, que das a mi vida
trascendencia y plenitud,
muerte que ardes de inquietud
como rosa amanecida,
cuando llegues encendida
y silenciosa a mi puerto,
besaré tu boca yerta
y, en el umbral de mi adiós,
al beso inmenso de Dios
me dispondrás, muerte muerta. Amén.