domingo, 12 de julio de 2015

¡Alepo está sedienta!

Cuando llega el agua, todos corren a llenar sus botellones. Ella se sienta a llorar… porque no puede levantarlos.
¡Alepo está sedienta!


sábado, 11 de julio de 2015

CONVIVENCIA “OLÍMPICA”


misionesIVE julio 7, 2015 Rusia




Instituto “Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará”

Provincia «Nuestra Señora de Kazán” – Rusia


CONVIVENCIA “OLÍMPICA”

Hermanas de la Provincia
“Nuestra Señora de Kazán”

Año 2015

Queremos compartir nuestras experiencias en esta convivencia 2015, la cual se llevó acabo desde el 18 de mayo hasta el 2 de junio en Sochi – Rusia.

Sochi es una ciudad de Rusia ubicada en el sur del país. Se sitúa entre las montañas nevadas del Cáucaso y el Mar Negro. Elegimos esta ciudad para realizar la convivencia por el clima benigno y más templado que en nuestros lugares de misión. Aunque la distancia que nos separa de esta ciudad es mucha, (desde Jabarovsk hay 9292 km. de distancia, desde Omsk 3621 km., desde Ulianovsk 1885 km.). Las diferentes comunidades tuvimos que movilizarnos unas en avión y en tren, otras en auto y tren. Las comunidades de Kazán, Ulianovsk y Omsk pudimos reunirnos en Ulianovsk para viajar juntas en tren hacia el lugar señalado (el viaje en tren fue de dos días), en el cual entre anécdotas de apostolado, el tiempo pasó muy rápido.



Estuvimos hospedadas en la Parroquia de los Apóstoles Simón y Tadeo, donde los religiosos del lugar nos hicieron sentir como en casa. Una vez más comprobamos la caridad de tantos religiosos que misionan en estas tierras. Para nuestra alegría el tiempo estaba bueno y la playa a solo media hora caminando.

En esta convivencia nos acompañó el P. Eugenio Kondratenko, IVE, a quien le agradecemos su asistencia y buen espíritu.

Durante nuestra estadía pudimos realizar algunas actividades formativas, como el Conviviumen honor a la Santísima Virgen, el 24 de mayo, memoria de María Auxiliadora. Las hermanas presentaron distintos números, entre ellos cantos a la Virgen, poesías, interesantes preguntas acerca de dogmas marianos. Estuvieron presentes también las hermanas que trabajan en la parroquia, quienes nos agradecieron la invitación.



Pudimos visitar diferentes lugares: El Jardín Botánico– Dendrarium, donde apreciamos diferentes especies de árboles de distintos lugares del planeta, ambientados hermosamente con objetos típicos de los respectivos países, plantas y algunos animales en el pequeño zoológico que se encuentra en el predio.





El Delfinario: el cual nos gustó mucho por la habilidad y ternura de los delfines. Apreciamos dos especies, el delfín común que todos conocen y el delfín polar que es blanco y más grande. Este mismo día, visitamos el Acuario donde encontramos diversas variedades de peces desde pequeños dorados hasta tiburones.



Parque Olimpico – Adler: construido para los Juegos Olímpicos de Invierno, que se realizaron en el año 2014 en esta ciudad, colindante con Sochi, a una hora en tren eléctrico de la ciudad. En el territorio, se encuentran 11 estadios, para diversas disciplinas deportivas, y entre ellos el más grande, Estadio Olímpico Fisht, con capacidad para alojar a 40.000 personas. Fue un día de mucho calor, donde pudimos pasear por las orillas del Mar Negro antes de regresar a casa para refrescarnos.



Visitamos La Torre Akhun, lugar de observación de piedra caliza blanca de estilo románico. Tiene 30.5 m de altura y desde ella se obtiene un espléndido panorama de la costa. En los días despejados se puede ver las costas de Turquía.



Los días pasaron muy rápido, y en ellos reinó aquella alegría de los que tienen su confianza en el Señor. A pesar de que son pocas las veces en el año que podemos reunirnos, desde el primer día reinó un hermoso ambiente de hermandad.

Agradecemos a Dios por esta oportunidad que se nos brinda una vez más de poder reunirnos, no solo para rezar juntas, lo cual es ya una gracia inmensa, sino también para divertirnos sanamente en un espíritu y ambiente de caridad fraterna, ya que Él generosamente y por preocupación y diligencia de nuestros superiores, nos manda los medios necesarios para realizarlo.

En el Verbo Encarnado y su Santísima Madre,

Hermanas de la Provincia de Rusia.

viernes, 10 de julio de 2015

PRISIONERO EN FLORIDA…

misionesIVE julio 6, 2015 Estados Unidos




En la parroquia “Arcángel San Miguel” de Wauchula, diócesis de Venice, la misión incluye un apostolado que nunca había tenido la oportunidad de realizar y es la asistencia espiritual de unos pocos prisioneros. La cárcel está a unos 25 kms de la parroquia y allí voy todos los lunes a las 13.30hs. Es una prisión que tiene cerca de 1600 prisioneros, de distintos niveles, desde peligrosos criminales hasta los que están trabajando en el parque fuera de la prisión. Al llegar tengo que pasar por un control riguroso e inmediatamente por varias puertas súper herméticas, al mejor estilo “agente 86”… Por fin se llega a una capilla que es multiconfesional y ahí estoy con ellos una media hora. Casi siempre algunos piden confesión y el resto del tiempo converso un poco. Celebro la misa, que es la de domingo y luego conversamos nuevamente unos minutos y me voy. Asisten unos 40 prisioneros aproximadamente, con lo que la capilla queda cubierta dos tercia partes. Dicho sea de paso, aquí en Florida hace mucho calor y es muy húmedo, pero obviamente ellos están en una prisión, por lo que no tienen aire acondicionado, excepto en la capilla, donde por lo tanto aprovechan a estar el mayor tiempo posible. Gran parte de estos hombres son estadounidenses e hispanos son alrededor de 10.

¿Qué se puede destacar de esta prisión? Entiendo que varias realidades son sorprendentes, al menos para mí. Igualmente ahora solo menciono unos pocos aspectos que estimo son suficientes. Por supuesto, sabemos que están en prisión por algún delito o crimen, como ellos mismos dicen en las preces de la misa cuando piden por las víctimas de sus crímenes. Crímenes que por cierto desconozco, pues es algo de lo que no se habla ni se pregunta. Como sea, eso no impide que hayan tenido grandes circunstancias antes de esa desdicha o que luego en la cárcel la gracia de Dios haya hecho su trabajo o ambas cosas.

Entre los estadounidenses, hay algunos que merecen una mención especial en esta crónica. Uno de ellos, ha estudiado la biblia durante años y ha participado de cursos prolongados. No sé qué tan buenos, pero sí sé que es un hombre que conoce la Sagradas Escrituras y las sigue leyendo. Me comentó que durante uno de sus cursos, tuvo la oportunidad de saludar y darle la mano a Mons. Fulton Sheen cuando éste vino a Tampa, una importante ciudad en Florida; y que lo seguía habitualmente en sus programas y leía sus libros, por lo que le tiene gran devoción y lo considera realmente un hombre de Dios.

Otro me ha comentado que ha leído parte de las obras de Garrigou Lagrange, diversos libros de Chesterton y varios más de los cuales “no hice una lista”. Actualmente estaba releyendo “Los novios” de Alessandro Manzoni, libro que conocía desde su juventud.

Un hombre para destacar es el sacristán, verdaderamente muy bueno y se ve que tiene una seria vida espiritual. Además se percibe cierto liderazgo y autoridad moral respecto a los demás. Antes de ingresar a la prisión estuvo involucrado en el satanismo y su esposa era una “witch” (bruja). En la prisión se convirtió al catolicismo y hace 15 años que es terciario carmelita. Me ha compartido varias revistas y folletos de la Orden Carmelita y como en una ocasión estábamos hablando de lectura de libros espirituales, me facilitó dos hojas que contienen una enumeración de todos los libros que ha leído para profundizar más la mística espiritualidad carmelitana. Naturalmente están incluido San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Ávila, Santa Teresita de Lisieux, Santa Edith Stein y diferentes autores modernos que sinceramente desconozco.

Entre ellos hay también un organista, gracias al cual la celebración de la misa tiene una solemnidad que sin él sería imposible. Por lo menos en una misa, cantaron el Kyrie, Gloria y Sanctus de la Misa de Angelis… ¿qué tal? Salvo en esa fiesta, en general los cantos no son muy variados, pero lo importante es que todos hacen el intento de cantar y el órgano “acomoda” esos intentos… Y cuando el salmo lo entona un moreno, tiene el verdadero tono de un “negro-spiritual”. Como verán, la celebración tiene un toque inesperado para ser una cárcel. A propósito de la música, hace una semana supe que una vez al año aproximadamente, tiene algo así como un “melodium”, que está abierto a los voluntarios. Tal vez pueda participar en el próximo.

Otro, un converso al catolicismo, que recibió la confirmación este año cuando fue el Obispo a celebrar la misa, está participando de un curso intenso de Sagradas Escrituras y de hecho ya ha rendido varios exámenes. Si no entendí mal, lo terminará en breve y eso lo capacitará para “predicar”. No sé bien a qué se refiere, pero lo valioso es que él está entusiasmado conociendo más la Biblia y eso es meritorio.

¿Se hace penitencia en la cárcel? La cárcel, más allá de que sea justa para los criminales, ya es una gran penitencia. De todos modos, uno hispano me dio a conocer que estaba haciendo tres días de ayuno por su familia y por su pronta liberación. ¡Tres días de ayuno! Solo tomando agua, sin comer nada ¡Y en la cárcel! Creo que no tiene sentido hacer comentarios, el hecho en sí mismo nos puede decir mucho.

Para mi aniversario sacerdotal y cumpleaños, me regalaron una tarjeta con la firma de cada uno de ellos y algunas frases. Uno de los hispanos me preguntó “¿cuántos años tienes de sacerdote?” Le respondí que 13. Y entonces dijo “los mismos que yo aquí en la cárcel”. Claro que no supe qué decir ante esa acotación. Este mismo hombre, está ahora por tres meses en lo que ellos llaman “la caja”, que es el calabozo, a donde son enviados evidentemente por mala conducta. Los mismos presos cuando me lo contaban, se lamentaban por el calor que debe estar sufriendo.

Última anécdota. Un centroamericano de 52 años, que siempre acolita en la misa y me da muy buena impresión, un día me pidió disculpa por llegar un poco tarde. Me explicó que como tiene una dieta, le dan la comida más tarde y por eso se le superponen un poco los horarios con la misa. Le pregunté entonces qué tal es la comida. La respuesta fue muy clara y lo dijo con mucha calma y serenidad “En la calle se come mucho mejor, pero de hambre aquí uno no se va a morir… antes se va a morir de tristeza”. La soledad que ellos experimentan es un tanto indescriptible. Recurro a Llorente, porque sinceramente lo relacioné. Es cierto que él vivió la soledad y una soledad extremísima y supo aprovecharse de esa soledad, por lo que podríamos considerarlo un “profesional de la soledad”. “Si no hubiera sido por la soledad, yo no hubiera resistido aquello… En la soledad he encontrado al Señor. Al Señor no se le encuentra fácilmente…”[1]. Pero también él da a entender que no es una prueba fácil y por lo mismo, no es para cualquiera. En el libro “A orillas del Kusko” escribe que “Por las tardes daba yo un paseíto por el aeródromo extasiado ante el panorama de crestas montañosas cubiertas de nieve por entre las cuales culebrea el Kusko que aquí no es muy caudaloso que digamos. Los paseos son aptos para rezar rosarios y reconcentrarse; aunque a veces se hastía uno de soledad y sueña con compañeros que aquí son un sueño”. Por supuesto que tanto la situación de estos prisioneros como la del gran Llorente encuentran solución solo en Aquel que puede darla. “De los 22 años que llevo en Alaska, he pasado 14 completamente solo. Se necesita mucha gracia de Dios para no estropearse uno espiritualmente en medio de tanta falta de espíritu como le rodea a uno día y noche, año tras año…” Dicho de otra manera, ¿quién va a dudar de que Jesús también está en la prisión consolando esas soledades y esas separaciones tan dolorosas de sus seres queridos? Pero convengamos que no es una prueba fácil.

En fin, señalo estos ejemplos porque en el ambiente de una prisión, indudablemente resaltan marcadamente. La cárcel, además de lo que sabemos, es un lugar donde también reina la violencia, droga (más abundantemente de lo que uno puede imaginar), promiscuidad, etc. Y ellos perseveran en el intento de ser fieles a Jesús, lo cual como se darán cuenta, es muy laudable. Hace un par de meses, al final de la misa, les pedí que por favor recen para que en nuestra parroquia logremos comenzar con la Adoración al Santísimo Sacramento. Desde entonces, siempre alguno de ellos me comenta que reza todos los días por esa intención. Y así se lo hice saber también a los feligreses, porque es ciertamente estimulante y ejemplar.

Dios nos de la gracia de entender nuestra vida solo con criterios sobrenaturales y valernos de los ejemplos de fe que la Providencia pone en nuestros caminos.

P. Fabio Schilereff

[1] Visita a las carmelitas descalzas del Cerro de los Ángeles, Getafe, Madrid (enero 1964).

jueves, 9 de julio de 2015

Oración por la Patria





Oh Dios, suscita en nuestro Pueblo un ánimo generoso y lúcido, que nos levante a todos de la abyección y nos coloque en el camino de la verdadera grandeza.
Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén.
Padre Leonardo Castellani.
"debemos proclamar como cristiano que la Bandera azul y blanca es santa, puede ser santa y debe ser para nosotros santa".
(P. Leonardo Castellani)


CANCIÓN DEL AMOR PATRIO.
De Paul Verlaine, traducción del Padre Leonardo Castellani

Amar la patria es el amor primero
y es el postrero amor después de Dios;
y si es crucificado y verdadero,
ya son un solo amor, ya no son dos.

Amar la patria hasta jugarse entero,
del puro patrio Bien Común en pos,
y afrontar marejada y viento fiero:
eso se inscribe al crédito de Dios.

Dios el que no se ve, Dios insondable;
de todo lo que es Bien, oscuro abismo,
sólo visible por oscura Fe.

No puede amar, por mucho que d'Él hable
del fondo de su, gélido egoísmo,
quien no es capaz de amar ni lo que ve.




Extraido de "Castellani por Castellani", Ed Jauja, 1999, pg 232. Digitalizado por León Hispano.

martes, 7 de julio de 2015

“Esto es mi Cuerpo, esta es mi sangre”


misionesIVE julio 4, 2015 Siria




Junto a la Iglesia Universal hemos celebrado con Solemnidad al Santísimo Sacramento

-Hemos dado gracias a Dios por el don excelso de la Eucaristía

-Por la institución realizada la noche del Jueves Santo

-Hemos dado gracias por el Cristo convertido en pan vivo, por el alimento que da la vida eterna

-Hemos dado gracias por este pan bajado del cielo, pues quien come de él no muere, sino que vive para siempre.



Después de la Santa Misa, una sencilla procesión interna recorriendo los conventos lindantes con la iglesia, donde se habían preparado los altares para las bendiciones eucarísticas. Desde hace años los fieles no pueden realizar aquí manifestaciones públicas de la fe, pero eso no ha impedido tributar honor y Adoración a la Santísima Eucaristía.

En medio de un soleado atardecer primaveral, el verdadero SOL de justicia, desde la hostia viva y blanca, impartió su bendición en estas tierras, marcadas ahora por el sufrimiento.



Y los fieles emocionados con sus plegarias y sus cantos a la Eucaristía deseaban acallar el sonido de disparos y estallidos que desde hace más de cuatro años invaden este pueblo.

Celebramos Corpus Christi en Alepo… y la oración esperanzada de los fieles aguarda el fruto ansiado de la paz, don que solo puede provenir de Dios.

Madre María de Nazaret

lunes, 6 de julio de 2015

La mision es emocionante

Posted on julio 5, 2015


Ushetu, Tanzania, 24 de Junio de 2015.

Me siento ante la computadora después de un largo tiempo sin escribir. Me cuesta un poco, sinceramente, sobre todo porque hay mucho para contar y no sé por dónde empezar. En primer lugar puedo decirles que mi razón para esta ausencia ha sido el que mi computadora dejó de funcionar, y se suma a esto la gran cantidad de actividades en la misión, que no me han permitido tratar de solucionar esos problemas, sobre todo poder tener tiempo para ir a la ciudad y ver algún técnico. En fin, y como sea, que aquí estamos, luego de un buen tiempo, pero con la obligación de escribir algo, porque no puedo guardarme para mí solo tantas gracias… y porque a diario me vienen ideas que desearía contar. No voy a comenzar de atrás para adelante, y la razón es que deseo escribir sobre lo que he podido vivir hoy, y escribirlo justamente cuando están frescos los hechos. Trataré de resumirles la situación. He tenido la gracia de poder recibir dos voluntarios, seminaristas diocesanos de Estados Unidos que estudian en el Colegio Americano en Roma. Están de vacaciones y se han ofrecido para hacer un voluntariado en esta misión.

Vince y Colin han llegado hace dos días, ayer llegamos a Ushetu. Junto a ellos llegaron también dos jóvenes tanzaneses misioneros laicos. Son jóvenes que se forman con los sacerdotes mejicanos de los que ya les he hablado, en la parroquia de Mwanangi. Ellos reciben seis meses de formación, y luego hacen un año de misión en algún lugar, con voto de castidad por un año. Luego de esa experiencia, deciden si desean seguir con su vida laical, siendo misioneros, casándose y teniendo una familia… o si desean ingresar a la vida religiosa en la congregación de los padres.

Nosotros recibimos a dos de ellos, Benedict y Michael, que vienen para quedarse en nuestra parroquia por un tiempo. Ellos vivirán en una aldea, que está muy necesitada y es a la vez muy grande. Hoy fuimos junto con los seminaristas y algunos más, a llevar a estos jóvenes a la aldea de Kangeme, donde van a vivir en la casa del sacerdote. Esa pequeña casa en realidad es una construcción con dos ambientes, uno de ellos es dormitorio, y el otro es comedor, sala de estar, etc. Esa aldea queda a una hora de viaje, a 21 km del centro de la misión. Allí tenemos dos catequistas, pero realmente éstos jóvenes nos ayudarán mucho con la formación, el apostolado, el trabajo con los otros jóvenes, los cursos de Biblia, y cuanto se pueda imaginar y hacer. En la aldea los esperaban con mucha expectativa, y hasta habían estado construyendo una cocina, que en realidad es una mínima habitación cubierta y rodeada de chapas, a cinco metros de la casa, como se acostumbra aquí, ya que se cocina a leña o con carbón.

Además, en esta semana, en todos los centros de la parroquia están de campamento de catequesis, es decir que todos los niños de las aldeas que pertenecen a un centro se reúnen toda la semana para tener más clases de catecismo aprovechando las vacaciones escolares y el tiempo de sequía que no permite mucho trabajo en el campo. Es así que allá nos esperaban más de cien niños, además de todos los fieles que deseaban recibir a estos misioneros laicos. Entonces con este prólogo puedo escribir lo que fue mi experiencia hoy. Al llegar a la capilla, vimos una multitud de niños adelante agitando ramas de árboles, cantando y saltando… con una alegría enorme. La gente grande también estaba, el coro, los diversos grupos, los líderes, los catequistas. Una señal de sorpresa sobre todo en los seminaristas americanos, y gran alegría. En mi caso me produjo mucha emoción, si bien ya he visto esto en varias ocasiones, no sé porqué me emocioné. No podía hablar, se me venían oleadas de lágrimas que reprimí otras tantas veces. Luego de llegar, los saludos, los niños frente a nosotros, la gente grande, los tradicionales “karibu, karibu” (bienvenido). Luego entraron todos los niños a la iglesia y siguieron con las clases de catecismo. El catequista hacía preguntas que todos respondían al unísono. Y otra vez, al entrar en la iglesia, no sé porqué me embargó la emoción mientras caminaba al altar para revestirme. Me revestí mientras expliqué brevemente los ornamentos a los chicos, y me fui a confesar. Ellos seguían con un muy animado catequista, y muy metidos respondiendo todos juntos.

Al final de la misa recibieron oficialmente a los visitantes, y desde la iglesia fuimos todos en procesión hasta la casa, para bendecirla. Luego de la bendición final, largamos los tradicionales cantos, y sobre todo el famoso de “pisoteemos al Diablo… molamos al Diablo bajo nuestros pies…” que en ocasiones como esta suena tan lindo. Al terminar este ejercicio… repartimos caramelos a los niños, que después de recibir cada uno el suyo, se vino la tradicional “tirada de caramelos al aire”, esta vez a cargo de uno de los seminaristas, gozando de esa alegría tan pura y sana de los chicos. En algún momento Colin sufrió ese apretujamiento de una avalancha de niños dispuestos a dar todo por un caramelo.

Luego de la comida fuimos a visitar a dos enfermos, que también dejó lo suyo. Finalmente nos despedimos de Benedict y Michael y regresamos a Ushetu bastante cansados.

Por la tarde ante el Santísimo traté de preguntarme el porqué de esos momentos de emoción, que tuve que evitar manifestar exteriormente. Y me pareció ver que la respuesta estaba en el contemplar algo tan bello, algo que pocos pueden percibir, y que por gracia de Dios he podido vivir. Me di cuenta que la belleza de las obras de Dios se veía en ese grupo de niños agitando sus ramos en frente a nosotros. Me parecía perfecto todo… poder percibir la perfección de la fe católica, el bien que hace a las almas y a la sociedad. Ver ese grupo de gente feliz y alegre en un lugar tan apartado. Ver esos rostros felices me emocionó. Escuchar el catecismo en swahili vociferado por más de cien niños me emocionó. El poder vivirlo me emocionó. Me impactó como otras tantas veces ver la alegría por las cosas simples en conciencias puras. Me alegré de ver como “pisoteábamos al diablo” en un baile tan sencillo como alegre y real, allí bajo el sol africano, a más de 35 grados de calor a las dos de la tarde… levantando polvo con nuestros “pisotones”. Me emocionó poder visitar a Vincent, enfermo de Sida, y administrarle los sacramentos en una habitación pequeña donde él estaba recostado en el suelo de tierra sobre unos almohadones de un sillón, en medio de bolsas de maíz y sin lugar para más de dos personas… me emocionó ver el consuelo de las palabras del sacerdote que hasta arrancaban sonrisas en un cuerpo dolorido. Me emocionó ver lo perfecto de la obra de Dios en sus misterios, al visitar a Felicitas, esa anciana con cáncer que pedía disculpas porque no nos veía, y nos extendía sus delgadísimos brazos para decirnos una y mil veces “bienvenidos” y “muchas gracias”. Alegre hasta el punto de hacernos reír, y con una devoción que pocas veces he visto por estos lados, cuando recibió la comunión y se recogió de una manera increíble cerrando los ojos y cruzando los brazos sobre su pecho, mientras estábamos todos rezando, varios adultos y muchos niños… en el patio de tierra, bajo un techado de chapas, donde está su cama al aire libre.

Al estar hoy frente al Sagrario de mi iglesia, ya no evité emocionarme, y solo traté de revivir con la mente esos momentos, y tratar de reflexionar “porqué me había emocionado”… y parecía escuchar por toda respuesta esto: “porque todo lo que vivimos en este día era perfecto”… Pude percibir como a la distancia y ver en un espejo la perfección de la obra de Dios. Y ver que a pesar de nuestros pecados y los de tantos, la obra de Dios es perfectísima. Ver lo bello de la obra misionera. Y de lo que podemos ser parte nosotros, por elección de Dios… es emocionante.

¡Firmes en la brecha!

P. Diego Cano, IVE.